Introduccción al Adviento

Ayer, Hoy, Siempre de Matt Whitney

Es diciembre  en el imperio Romano. Los días largos de sembrar, cultivar y cosechar han pasado. Se aproxima el solsticio de invierno y con él la celebración del dios pagano Saturno—el dios de semilla y de sembrar. Ésta es la fiesta más popular del año y puede durar hasta siete días (dependiendo de quién es el emperador). Está lleno de banquetes, regalos, visitas con amigos, juegos, y un cambio en los papeles de la sociedad. Los ricos que normalmente usan ropa lujosa que refleja su posición económica se visten en las mismas prendas que se ponen todos los demás, y los señores cambian de lugar con sus esclavos y permiten que se pongan su ropa. Éstos son días y noches de felicidad y alegría; no se permite el trabajo ni la seriedad. Sin embargo, también son días de desenfreno. La violencia, el uso de alcohol y otras sustancias, y la inmoralidad reinan en estos días de fiesta. La oscuridad física del invierno se ve reflejada en un abandono temporal de las leyes morales de esa sociedad. La luz se extingue.

De aquí nació la celebración de la Navidad.

La respuesta de los cristianos fue usar Saturnalia (el nombre de esa fiesta), y en lugar de festejar una semana en el que se permitía todo tipo de acto debido a la falta de luz natural y moral en el mundo, tomarían ese tiempo para celebrar la llegada de la Luz del Mundo—Cristo. Que no se diga que a los cristianos no les gusta la pachanga, porque ellos tomaron un mes entero para su celebración. Dividieron el mes en dos partes: en dos de las cuatro semanas observaban la primera venida de Jesús a este mundo (aunque en realidad no pensaban que Cristo había nacido en estas fechas), y las otras dos semanas las usaron para anticipar de una manera especial su segunda venida. Es de ahí donde sale el nombre Adviento que significa venida. Son fechas sagradas en nuestro calendario histórico.

Ahora, siglos después, ¿qué nos queda de la celebración original de nuestros hermanos antiguos en la fe? Toma un momento para reflexionar: ¿cómo es tu Navidad cada año? ¿De qué cosas están llenos los festejos de esta época del año? Seguramente pensaste en cenas familiares, posadas, noche buenas rojas y blancas, el árbol de Navidad, luces decorativas, los adornos en el Zócalo, pastorelas y programas escolares, o la mañana después de que llegaron los Reyes. Son días de fiesta y tiempos lindos en familia.

También se vive un incremento de tráfico, filas largas a donde quiera que vayamos, estrés, tristeza, y quizá hasta desilusión debido a una falta de significado palpable. Tal vez alguien ha perdido a un ser amado en el curso del año y su ausencia se siente aún más en estas fechas. Quizá un soltero siente la soledad de su soltería de una manera más aguda durante este tiempo cuando se idealiza mucho los tiempos especiales en familia. A lo mejor alguien está teniendo dificultades en su trabajo o estudios y se siente inseguro de su futuro o nervioso por los gastos extras que la Navidad trae consigo. Puede ser que hay problemas familiares que chocan con los sentimientos que uno debe tener durante estas fechas. Tal vez las mismas actividades, el tráfico, y las filas nos sacan de quicio y en lugar de experimentar el gozo de celebrar el nacimiento de Jesús, nos sentimos enfadados desde el doce de diciembre hasta el seis de enero. ¿Cómo podemos celebrar a Cristo en medio de este tipo de situaciones?

El Adviento pide que prestemos atención a la primera venida de Cristo y a lo que su nacimiento hizo posible en nosotros, y a la vez nos llena de esperanza al celebrar que Cristo regresará como Él dijo que lo haría. En medio de las situaciones complicadas de esta vida que no paran simplemente porque es Navidad, participar en las reflexiones del Adviento nos invita a experimentar a Cristo en nuestras vidas diarias y nos ayuda a poner nuestra mirada en Él de una manera importante y significativa en este mes.

En este material encontrarás reflexiones en que Dios nos ha regalado esperanza, amor, gozo, paz, y finalmente Cristo. También habrá imágenes que colorear, cantos que cantar, y preguntas que espero los guíen a una experiencia contemplativa esta Navidad.

¿Quiénes pueden participar en esta actividad? ¡Todos! Algunos de mis recuerdos favoritos de mi experiencia de la Navidad en mi infancia era el tiempo que pasaba semanalmente con mis padres y hermano leyendo las reflexiones de nuestro libro de Adviento y cantando juntos alrededor de la corona en la mesa en nuestra casa. Es más, yo me atrevería a decir que esta práctica me impactó en maneras que sigo descubriendo en mi vida como una creyente ya adulta. ¡Por favor hagan esto en familia con sus pequeños! ¿Tienen amigos, vecinos, o familiares que no conocen a Dios? Una amiga en la India hacía esto con sus vecinos hindús, musulmanes, sij, y ateos como una manera de compartir su cultura (y su fe) con ellos después de aceptar sus invitaciones a algunas de sus celebraciones. Si tienes personas en tu vida que no creen pero que aceptarían participar en algo de este tipo, te animo a que les invites un café en tu casa cada semana para que puedan empezar a conocer de Dios y su amor para con su creación. ¿Eres soltero? Puedes hacer esto solo, claro, pero también puedes hacerlo en comunidad con otros creyentes o no-creyentes. La comunidad es un regalo hermoso que Dios nos ha dado a todos—disfrútenla en estas fechas. Compartan una comida o cena a la semana y utilicen este material como guía para tener un tiempo significativo en comunidad.

¿Cómo usar esta guía? Tendremos una lectura de lo que hablaremos el domingo en la mañana y al final las citas de las lecturas que tratan del nacimiento de Cristo. Si tienes hijos chiquitos y prefieres únicamente leer los relatos alrededor del nacimiento de Jesús—quizá porque aún no has hablado con ellos acerca de temas como la segunda venida de Jesucristo—entonces pueden saltarse esa porción del devocional. Les recomiendo  echarle una mirada antes de empezar para decidir cómo es que quieren hacerlo.

Aparte de eso, la guía se explica por si solo:

  1. Si utilizan una corona (con cuatro velas por afuera y una grande en el centro) empezamos alumbrando la vela de la semana. Conforme avancen las semanas, prendemos las velas de las semanas anteriores más la de esa semana. La vela del centro es la vela de Cristo—la última vela que prendemos.
  2. A continuación, cantamos una canción. Encontraran la letra de la canción y si le dan click al enlace pueden seguir la canción en el playlist de Spotify.
  3. Pueden leer los versículos y la reflexión de la semana y comentarlo en grupo. Al final, la persona quien está dirigiendo el devocional puede leer la oración en voz alta, y se puede seguir con un tiempo de oración corporativo. Si deciden solamente leer los versículos acerca del nacimiento de Jesús, pueden leerlos y después tener un tiempo de oración.
  4. El devocional termina con una canción o la lectura de un poema.

Se incluirá el archivo con el devocional de la semana. Lo podrás imprimir por si quieres tener copias físicas para que los miembros del grupo lo puedan seguir. De esta manera también tendrás un dibujo que los niños podrán colorear si gustan.

Estos devocionales son un regalo que espero te ayude a experimentar la Navidad y la maravilla de Cristo en tu vida de una manera fresca y especial. ¡Disfruta de todo lo que estas fiestas tienen para ti! Pero te animo mucho a también tomarte el tiempo a solas y con otras personas para reflexionar en la gloria de Dios mostrado por el nacimiento de Su Hijo para la salvación de Su creación por quien Él dio todo y también para llenarte de esperanza por el día en el que Cristo regrese a redimir todo. Poner una corona es muy bonito, pero no es necesario.  Lo único requerido para participar en esta celebración que da inicio al calendario de la iglesia cristiana es una sed de Dios y de experimentar el significado detrás de las fiestas Navideñas.

Dios te bendiga con un mes lleno de Su presencia en tu hogar y en tu corazón. Dios te bendiga con un nuevo entendimiento de la esperanza, el amor, el gozo y la paz que tenemos en Jesucristo. Dios te bendiga en medio de cualquier dificultad con la que te encuentres en las próximas semanas. Dios te bendiga con un encuentro poderoso con Él en esta Navidad.